Ortorexia
Comer normal se trata de “escuchar a nuestra intuición”, es la capacidad de comer cuando se tiene hambre y continuar comiendo hasta que uno mismo se sienta lleno. Es ser capaz de elegir los alimentos que nos gustan y que al comerlos tengamos un momento placentero.
La ortorexia se incluye dentro de los trastornos de la conducta alimentaria y se define como una obsesión patológica por el consumo de los alimentos saludables, buscando su pureza, lo que lleva a restricciones importantes de alimentación.
En la búsqueda de esta pureza se descarta cualquier sustancia bactericida o artificial que pueda contener el alimento. Las personas que sufren esta patología, se desplazan las distancias que crean oportunas para conseguir ciertos alimentos.
Los síntomas que manifiesta alguien que sufra de este trastorno son: excesiva preocupación por la dieta, aislamiento social (se abandonan actividades cotidianas para conseguir una dieta saludable), seguimiento de dietas estrictas, búsqueda de la salud a través de la comida con sentimiento de culpa si no se consigue o se “salta” esta pauta.
Resaltamos excesiva preocupación pues no es lo mismo querer alimentarse de forma saludable que llevar al extremo la selección de los alimentos, la planificación de los menús e incluso la cocción de los mismos.
Este trastorno interfiere en la vida normal de la persona ya que la hace girar entorno a lo que come con grave exclusión social.
Los problemas que puede causar la ortorexia son:
- Superioridad. Como el individuo tiene una norma auto impuesta para comer bien, puro y sano, se reconoce a sí mismo superior a los demás. Y esto también afecta a las relaciones familiares. Todo lo demás se vuelve menos importante que su dieta llamada “saludable”.
- Pérdida de peso. Una selección limitada de alimentos dejando de lado todas las otras variantes de alimentos conduce a la restricción de la ingesta de calorías que conduce a la pérdida de peso.
- Desnutrición. Con una dieta restringida, la persona desarrolla una alimentación muy selectiva, lo que finalmente resulta en una alimentación limitada y por lo tanto causando malnutrición.
El tratamiento para este trastorno es muy difícil porque no es un diagnóstico clínico, de hecho, muchos médicos y psicólogos ni siquiera son conscientes del problema. Puedes, sin embargo, buscar la ayuda de un terapeuta u otro profesional médico especializado en trastornos de alimentación.
Es improbable encontrar a escritores con conocimientos sobre este asunto , pero creo que sabes de lo que estás hablando. Gracias compartir un articulo como este.
De nada Juan Luís, seguimos trabajando para difundir el conocimiento de nuestras compañeras y compañeros! Un saludo