Alzheimer y nutrición: ¿cómo favorece la dieta?
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a millones de personas en todo el mundo, por tanto, cualquier pauta que pueda prevenirla o frenarla es estudiada con cautela y dedicación. Pero ¿puede una correcta dieta ayudar a su tratamiento?, ¿una alimentación equilibrada influye en la aparición o progresión de la demencia?, ¿existe la curación del Alzheimer? Te descubrimos la respuesta a esta y otras preguntas sobre cómo prevenir el Alzheimer.
Qué es el Alzheimer
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa de la que se desconoce la causa y que se caracteriza por un deterioro progresivo de la memoria y la función cognitiva. Los síntomas más habituales que presenta son la pérdida de la memoria inmediata y la disminución de las capacidades mentales conforme las células nerviosas van muriendo y se van dañando las diferentes áreas del cerebro. Este tipo de dolencia representa aproximadamente el 50-75% de todos los casos de demencia y predemencia.
La nutrición, uno de los factores determinantes para un envejecimiento satisfactorio
En los últimos 15 años ha habido muchos avances en los estudios de Alzheimer que han permitido llegar a nuevas conclusiones y disponer de prometedoras estrategias de tratamiento sobre cómo prevenir el Alzheimer.
Por ejemplo, una investigación sobre Alzheimer realizada por la revista Archives of neurology demuestra que existen algunos factores de riesgo modificables para evitar algunos casos de Alzheimer, como el nivel educacional de las personas. Se ha demostrado que las personas con un nivel intelectual o de escolaridad elevado tienen menos probabilidades de padecer Alzheimer. Pero hay otros hábitos que incluso duplican el riesgo de sufrirla como: fumar o la diabetes, especialmente la de tipo 2 o la que aparece en los primeros años de vida.
De la misma manera, existen rutinas que han sido asociadas con un deterioro cognitivo más lento y un menor riesgo de padecer Alzheimer:
- La actividad física regular que aumenta el flujo sanguíneo cerebral y estimula el crecimiento neuronal.
- Una dieta equilibrada, especialmente de tipo mediterráneo, que incluye muchos alimentos que favorecen al retraso del envejecimiento.
- La ingesta de antioxidantes, que actúan contra la neurodegeneración y limitan la producción de sustancias tóxicas, reduciendo el daño producido por los radicales libres. En concreto encontramos la vitamina C, la E y el Ácido docosahexaenoico (DHA), que realizan una acción neuroprotectora y finalmente los flavonoides, que influyen en la plasticidad sináptica, mejoran la memoria y el aprendizaje. Podemos encontrarlos en los siguientes alimentos: vino, té verde y negro, aceite de oliva, chocolate, cacao, frutas (especialmente uvas y granadas) y verduras.
La demencia puede causar cambios en los hábitos dietéticos como: la pérdida de peso y de sensación de hambre, debida al deterioro del sentido del olfato y gusto; el empeoramiento de las funciones motoras, que impide realizar las actividades diarias con agilidad o un mayor requerimiento energético, anorexia y disfagia, lo que obligará a cambiar la consistencia de los alimentos por medio de espesantes alimentarios.
Para minimizar los riesgos es necesario utilizar alimentos muy nutritivos y organizar un plan de alimentación con al menos 6 comidas de poca proporción al día, consumir alimentos apetecibles y consumirlos sin prisas, en un ambiente relajado y agradable. Además, es importante organizar horarios regulares y escoger alimentos sencillos que faciliten la preparación, la masticación y la deglución.
Lamentablemente, no existe ningún tratamiento que frene o modifique la progresión del Alzheimer, tan solo existen algunos que pueden ayudar a mejorar la sintomatología. Sin embargo, podríamos evitar uno de cada tres casos de Alzheimer solo cambiando algunos de nuestros hábitos.
Suplementos adicionales para prevenir el Alzheimer
Como ya hemos dicho, una dieta sana y un estilo de vida saludable son componentes esenciales para ayudarnos a prevenir el Alzheimer. Sin embargo, no hemos de olvidar que, además, existen complementos vitamínicos que pueden contribuir a equilibrar y dar los aportes necesarios a nuestra dieta de forma fácil y cómoda:
- Antioxidantes. Por todos es sabido que el consumo de antioxidantes previene el envejecimiento y que es un potente remedio para retrasar la aparición del Alzheimer o retardar su evolución. Nosotros te proponemos Natur Plus Súper Antioxidante, un complejo antioxidante con vitaminas y minales esenciales que contiene base de zanahorias, brócoli, espinacas y otros vegetales. Un aporte extra para aquellas personas que más necesitan una dosis de estas sustancias.
- Omega 3. Este grupo de ácidos grasos mejoran la capacidad del sistema inmunológico para limpiar las placas amiloides que se forman en el cerebro de los enfermos de Alzheimer. El complemento nutricional Kal Omega 3 aporta el nivel justo de Omega 3 y es muy útil para prevenir las demencias. Además, también ayuda a mantener una correcta salud articular, cardíaca, de la piel y tiene propiedades neuro protectoras.
- Espesantes alimentarios. Es muy frecuente que las personas que padecen Alzheimer también tengan disfagia a líquidos o dificultad para tragar este tipo de alimentos. Los espesantes alimentarios permiten obtener texturas suaves y homogéneas con cualquier líquido o puré sin modificar prácticamente el sabor de las bebidas o alimentos.
Gracias a este tipo de complementos, como el Resource espesante sabor neutro, se pueden conseguir diferentes consistencias para adaptarse a cada paciente, tanto en frío como en caliente.
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